Posteado por: periodistarural | 12 Marzo 2010

Encuentro 2010 – Territorios Rurales en Movimiento

Rimisp – Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural, organiza el II Encuentro 2010 “Territorios Rurales en Movimiento” que se llevará a cabo en Bogotá, Colombia, del 16 al 18 de marzo de 2010. Más de  150 delegados de organismos regionales e internacionales, actores públicos y privados, representantes de ONGs locales participarán de este evento. Todos ellos se darán cita para discutir sobre el desarrollo sustentable de los territorios rurales latinoamericanos.

Diversas autoridades que representan gobiernos locales y nacionales a nivel regional presentarán experiencias  concretas sobre la adaptación del  enfoque y conceptos de gestión territorial hacia políticas públicas  nacionales  y subnacionales relevantes. Específicamente, se  conocerán las experiencias colombiana y española de desarrollo regional y territorial y se discutirá el tema de la seguridad alimentaria que está nuevamente en el radar de las preocupaciones nacionales e internacionales.

En este encuentro se abordarán los resultados obtenidos en los proyectos de investigación del programa Dinámicas Territoriales Rurales de Rimisp en Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua y Perú y se mostrarán las dinámicas tanto positivas como negativas de crecimiento económico con inclusión social y sustentabilidad ambiental en 19 territorios seleccionados. Además se presentarán los resultados de un proyecto que analizó estrategias y capacidades de adaptación de instituciones a escala territorial a los efectos del cambio climático en México, Perú y República Dominicana.

El Encuentro 2010 contará con la participación de renombradas personalidades a nivel regional como Manuel Rodríguez Becerra, ex -ministro de Medioambiente, Colombia; Herman Rosa, actual ministro de Medioambiente y Recursos Naturales, El Salvador;   José Emilio Guerrero, ex-secretario general de Agricultura y Ganadería de la Consejería de Agricultura y Pesca (Junta de Andalucía, España); Fernando Naranjo, prefecto de Tungurahua, Ecuador; Antonio Ruiz, ex-subsecretario de Desarrollo Rural de México, Rubén Echeverría, Director del CIAT, entre otros.

Asimismo, Rohinton Medhora, Vice-Presidente de Programas del Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (IDRC) de Canadá, participará mediante videoconferencia  en una sesión que se enmarca dentro de las celebraciones del 40 aniversario de la creación del IDRC.

El Encuentro 2010 – Territorios Rurales en Movimiento es una iniciativa del programa Dinámicas Territoriales Rurales de Rimisp – Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural y cuenta con el auspicio del Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (IDRC) de  Canadá y la Agencia Neozelandesa de Cooperación y Desarrollo Internacional (NZAID).

Para acceder al programa, lista de participantes e información adicional sobre el Encuentro 2010, visite el sitio web www.rimisp.org/dtr/encuentro2010. Para concretar entrevistas con los participantes o cobertura del evento y sesiones específicas, contacte a Rosamelia Andrade, Coordinadora de Prensa del evento por email: randrade@rimisp.org.

www.rimisp.org/dtr/encuentro2010

Posteado por: periodistarural | 3 Marzo 2010

El sabor y la historia

Por Juan de la Puente
Miembro de la Red Prensa Rural
Columnista – Periódico La República de Perú

He constatado en la reciente Paris Cookbook Fair 2010, la Feria Internacional del Libro de Cocina, y en los Gourmand World Cookbook Awards, la famosa premiación de los mejores libros de cocina y de vinos del mundo, ambas organizadas en esa ciudad por el célebre editor Edouard Cointreau, el impacto mundial de la cocina peruana. Nuestros libros estuvieron nominados en 21 de las 55 categorías y entre miles de postulantes cuatro fueron premiados, entre ellos uno de la USMP, cuyo Fondo Editorial me honra dirigir.

Del Perú gastronómico actual el mundo aprecia su diversidad al mismo tiempo que su especificidad. Contra la tendencia interna que se decanta por la fusión y la novedad de la receta, nuestra cocina se percibe desde fuera como un vasto movimiento cultural que redescubre el país mismo, rescatando saberes aprendidos y modos históricos de alimentación popular. Desde una perspectiva etnológica, de la que peligrosamente empieza a prescindirse en el Perú marketero, esta mirada privilegia y se asombra de nuestra biodiversidad y de nuestro empeño por alimentarnos con productos que emergen de la tierra.

Al mundo no parece importarle nuestra adaptación al proceso de unificación de los gustos. Al contrario, considera que la fusión es parte de nuestra diversidad y no su reemplazo. Es sintomático, por ejemplo, que a los especialistas del Gourmand World Cookbook Awards, les llame poderosamente la atención nuestros sabores ancestrales y modernos elaborados desde la papa, el maíz, los ajíes, las frutas y el pescado, y que valoren nuestro talento gastronómico a partir de su relación con la naturaleza, en la misma ruta en que se ubican experiencias como la Feria Mistura o la creación de la Sociedad Peruana de Gastronomía.

De ese modo, es natural que la protección de la tradición culinaria incluya la defensa de la tierra, de los productos y de los productores, una forma de modernidad ausente en la mayoría de las novísimas escuelas de cocineros y en los discursos de buena parte de los conocidos chefs peruanos seducidos por la receta y el sabor sin historia. Me cuesta imaginarlos cuestionando la invasión de semillas transgénicas, la experimentación con la papaya transgénica impulsada con procedimientos mañosos, o reclamando contra el silencio oficial respecto de los hallazgos de maíz amarillo transgénico en el norte del país y de granos de soya transgénica en Huancayo y Ayacucho.

Este artículo de opinión fue publicado en el Periódico La República de Perú.

Fotografía: Rosamelia Andrade/Rimisp

Posteado por: ellner | 25 Febrero 2010

Honduras: 7 mil bonos entregará SAG para postrera tardía

Por Ricardo Rivas Ellner
Miembro de la Red Prensa Rural
Periodista – Periódico Digital La Vanguardia de Honduras

Para subsanar la emergencia nacional para la siembra de los granos básicos las autoridades anunciaron que se comprarán 3,500 quintales de semilla.

En el marco del decreto de emergencia para la siembra de frijol de postrera tardía, las autoridades de la Secretaria de Agricultura y Ganadería (SAG), dependientes de la Dirección de Ciencia y Tecnología Agropecuaria (DICTA) se reunieron con representantes de empresas nacionales proveedoras de semilla.

El director de DICTA, Félix Ramos indicó que los proveedores para la compra de semilla del Bono son: la Universidad de “El Zamorano” y la empresa HONDUGENET donde se hará una compra de manera transparente y responsable para beneficio de los productores. 

“Nosotros en este momentos vamos a comprar 3, 500 quintales de semilla que es el equivalente 7 mil Bonos que serán distribuidos en esta semana en los lugares donde existe precipitación pluvial y en aquellos lugares que están bajo riego”, detalló Ramos.

DICTA ha programado en conjunto con el titular de la SAG Jacobo Regalado Weizemblut y el Designado Presidencial, Samuel Reyes lo que es la supervisión y entrega de este beneficio, posteriormente se nombraran los técnicos que verificarán la siembra correcta de este cultivo, explicó Ramos.

Aclaró que por las criticas vertidas en los medios por particulares el Bono que DICTA maneja es administrado por medio de un organismo internacional, consecuentemente muchas denuncias son infundadas.

Entre tanto David Moreira representante de “El Zamorano” que participó en la reunión manifestó que esa institución suplirá semilla de alta calidad que viene por medio de el Proyecto de Investigación de Frijol multiplicado por la empresa HONDUGENET.

Agregó que el material que se produce esta certificado ante la SAG, la cual emite una etiqueta donde se comprueba que la germinación y otras características que lleva la semilla es la adecuada para la siembra, destacó Moreira

Con este Bono se pretende cubrir unas 7 mil manzanas que serian sembradas en los próximos días, a fin de que no exista desabastecimiento de granos básicos para los meses de junio, julio y agosto que es el tiempo que durara la siembra de primera.

Este artículo fue publicado en el Periódico Digital La Vanguardia de Honduras.

Posteado por: periodistarural | 23 Febrero 2010

La paradoja de la alimentación

Por Manuel Chiriboga    , Investigador Principal de Rimisp-Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural.

Columna de opinión publicada en el quinto número de la Revista Equitierra

Varias constituciones de América Latina consagran el derecho a la alimentación. En la nueva constitución ecuatoriana, por ejemplo, se señala: “Las personas y colectividades tienen derecho al acceso seguro y permanente a alimentos sanos, suficientes y nutritivos; preferentemente producidos a nivel local y en correspondencia con sus diversas identidades y tradiciones culturales” y obliga al Estado a garantizar que “las personas, comunidades, pueblos y nacionalidades alcancen la autosuficiencia de alimentos sanos y culturalmente apropiados de forma permanente” (artículo 281). Pero, ¿podemos garantizar los alimentos sobre esas bases?

El reciente libro de Michael Pollan –“En defensa de la comida”, un verdadero manifiesto en contra de la alimentación originada en la agroindustria– sostiene con mucho fundamento que las personas harían bien en alejarse de la dieta occidental y de la ideología de lo que él denomina nutricionismo, que él considera inspirada por los grandes intereses agroindustriales. Sostiene que esta dieta, contrariamente a los méritos que su publicidad destaca, está asociada a todo tipo de desórdenes de salud, desde obesidad hasta problemas cardíacos y cáncer, entre otros. Pollan promueve una alimentación basada en pocos principios: coma comida, aunque esto suene a perogrullada. Con esto quiere decir: no coma nada que su abuela no reconocería como comida, o que contenga más de cinco ingredientes impronunciables o que esté en las perchas centrales de los supermercados. Enfatiza la necesidad de comer sobre todo plantas y hojas, alejarse de alimentos basados en semillas e ingerir carnes de animales que se alimenten de pasturas y alimentos provenientes de suelos saludables, no repletos de químicos. Destaca la importancia de comer poco, cocinar y comer, cultivar un huerto propio o comprar directamente del productor.

Pero Pollan no está solo y no solamente la calidad nutricional de los alimentos agroindustrializados está siendo cuestionada. Estudios recientes destacan el impacto de este tipo de producción sobre el cambio climático. La producción agropecuaria sería la tercera fuente más importante de producción de gases de efecto invernadero. ¡El gas metano, un subproducto de la digestión de las vacas, tiene un efecto 23 veces mayor que el dióxido de carbono producido por los automóviles! La contribución de la actividad agropecuaria al calentamiento global presenta altos porcentajes, especialmente si se considera la destrucción de bosques primarios y su habilitación para la producción agropecuaria. Al mismo tiempo, el aumento de los efectos de cambio climático repercute fuertemente en la capacidad de producir alimentos. Por el contrario, la producción orgánica y alimentación en base a animales de pastoreo parece reducir ese impacto.

Por otra parte, la producción agropecuaria de gran escala tiene efectos en la multiplicación de enfermedades vinculadas al consumo de alimentos o a virus originados en ellos, como ha ocurrido con las recientes pandemias de AH1N1, la gripe aviar y la enfermedad de la vaca loca.

Mucho de lo que recomienda Pollan es razonable, pero ¿puede hacerlo todo el mundo? Me parece que no. Una alimentación basada en estos principios implica al menos tres cosas: que se tiene tiempo para preparar los alimentos, que la mayor parte de la población tiene ingresos para sostener una dieta de este tipo y que existen la producción, los mercados y las formas de comercialización para vender masivamente productos sanos y orgánicos a bajo precio. Sin embargo: en la mayoría de los hogares los dos cónyuges trabajan, lo que deja poco tiempo para preparar los alimentos; las familias de bajos y medianos ingresos destinan ya una altísima proporción de sus gastos a adquirirlos; y los mercados y sistemas de comercialización aludidos no funcionan adecuadamente. La agroindustria y los supermercados tienen capacidad ahora de producir y llegar a los consumidores con calorías y proteínas de bajo precio. Por el momento parece ser la forma más barata de alimentarse, a pesar de los impactos señalados.

Difícil paradoja nos plantea en el corto y mediano plazo la alimentación y la soberanía alimentaria. Las fuertes diferencias entre los objetivos de la reciente Cumbre Alimentaria de FAO y la Cumbre sobre Cambio Climático de Copenhague atestiguan esas tensiones entre objetivos difíciles de compatibilizar. En el largo plazo, la humanidad deberá apuntar a una economía basada en bajas emisiones, agricultura más extensiva, con bajos niveles de labranza, producción orgánica y sistemas alimentarios localizados. Esto implicará alejarse del modelo agrícola y pecuario tal cual lo conocemos. La transición a ello requerirá un enorme esfuerzo tecnológico y organizativo.

Los invitamos a leer el quinto número de la Revista Equitierra entrando a:
www.rimisp.org/equitierra

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