Posteado por: periodistarural | 27 Noviembre 2009

Crisis y pobreza rural en México

Por Marx Aguirre
Editorial publicada el 26 de noviembre en El Cambio de Michoacán

La población rural y urbana de México, particularmente los pobres en los dos ámbitos, todavía están padeciendo y su condición continuará deteriorándose en el futuro inmediato. Los efectos de la crisis global indican el imperativo de diseñar y poner en marcha estrategias que no sólo permitan resolver los problemas de coyuntura, sino generar las condiciones que faciliten un desarrollo que evite las desigualdades y abra oportunidades de bienestar para todos.

En este sentido, el trabajo de Carlos Chiapa, investigador del Colegio de México, que con el auspicio de Rimisp-Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural, el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Instituto de Estudios Peruanos (IEP), realizó el estudio “Crisis y pobreza rural en América Latina: el caso de México”, resulta sumamente interesante en tanto aporta elementos que permiten comprender las circunstancias del campo mexicano.

El autor afirma que el campo y los campesinos en México dejaron de desempeñar un papel fundamental en el desarrollo del país y que actualmente son entendidos como factores residuales de la economía nacional, toda vez que “las estrategias de administración de riesgo de los pobres rurales se basan primordialmente en la diversificación del ingreso, la migración y la agricultura de subsistencia”. Ello implica que las principales fuentes de ingreso campesino son las actividades secundarias y terciarias, dejando al cultivo de la tierra los objetivos de autoconsumo. La cuestión laboral, por tanto, desempeña el papel rector en la reproducción del modo de vida rural mexicano.

Estos planteamientos conducen necesariamente a escenarios de mayores dificultades. En primer lugar, la crisis ha provocado una disminución significativa de la demanda externa e interna y a una caída de los sectores secundario y terciario, con crecimiento significativo del desempleo. Ahora los campesinos y sus familias tienen menores oportunidades para diversificar su ingreso. En segundo lugar, son ampliamente conocidas las restricciones de la migración internacional, dadas las medidas adoptadas por el gobierno de los Estados Unidos, incluyendo los incrementos en las fuerzas policiacas fronterizas y la construcción del muro como símbolo de las diferencias y la ausencia de amistad.

Todo esto junto a la caída del PIB nacional, la depreciación del peso, la caída en los salarios reales y las balanzas con el exterior ampliamente desfavorables. El panorama permite anticipar que los pobres del campo y de las ciudades se harán todavía más pobres y aquellos que están apenas por encima de la “línea de la pobreza” caerán también a las filas de los que carecen de todo, de alimento y de esperanzas.

Adicionalmente, como si fuera poco, destacadamente para los campesinos que son pequeños productores con orientación dominante de subsistencia, la sequía y los eventos climatológicos desplomarán sus cosechas. Regiones enteras presentan la amenaza inminente del hambre en los próximos tiempos. Algo tiene que hacerse, adicionalmente a las anunciadas importaciones de maíz, que deberá comprarse con dinero que no se tiene.

En este análisis se propone que para reducir los niveles de pobreza y su propensión, en contexto heterogéneo entre regiones, “es relevante diseñar programas y políticas públicas a la medida de cada región o grupo poblacional”, de manera focalizada territorialmente, facilitando “la diversificación hacia actividades rurales no agrícolas de alta productividad”.

Sin duda, en el mediano y largo plazo el fortalecimiento de la industria, el comercio y los servicios por regiones, con prioridad a las marginadas. Sin embargo, para el corto plazo, es imprescindible la realización de programas destinados al pequeño productor, ejidatario, comunero y minifundista particular, con la finalidad de elevar su capacidad para la producción de alimentos, tanto para su consumo como para la comercialización. El objetivo de alcanzar la autosuficiencia alimentaria depende del comportamiento de los pequeños productores.

En otro aspecto, está observándose que la población urbana en extrema pobreza, ante la ausencia de opciones de ocupación y mejoramiento en las ciudades, tienden a retornar a su lugares de origen rurales para reincorporarse a los procesos de producción agrícola, tratando de garantizar al menos sus requerimientos básicos de alimentación, elevando al mismo tiempo las presiones sobre el recurso tierra, utilizado en condiciones de minifundio.

Las estrategias de apoyo al pequeño productor agrícola son imprescindibles en la superación de la crisis, simultáneamente a la realización de programas rurales destinados a la población joven, considerando que la edad promedio se ubica ligeramente por encima de los 20 años. Tiene que hacerse todo lo posible para integrar esta fuerza laboral a las dinámicas de la producción, al crecimiento económico y el aprovechamiento de amplias oportunidades.

Sin duda que el trabajo presentado por Rimisp-Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural aporta elementos de análisis para la comprensión de la realidad y prospectivas del campo mexicano, evitando el método de ensayo y error, con visiones que no permitan la continuación de la caída libre al fracaso y la destrucción. Vale recalcar que sin el compromiso y la sensibilidad de los tomadores de decisiones, más allá de los esfuerzos políticos, seguirá siendo una ardua tarea.

Más información en: www.rimisp.org/dtr/crisisypobrezarural

Fotografía: Curt Carnemark / World Bank

Posteado por: periodistarural | 25 Noviembre 2009

Crisis en América Latina: El impacto sobre la pobreza rural

Pese a su mayor desconexión con los mercados globales, las zonas rurales pobres están sintiendo los efectos de la crisis económica mundial. El estudio “Crisis y Pobreza Rural en América Latina”, buscó dimensionar los principales impactos en 11 países con elevados niveles de pobreza rural –como Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Colombia, Bolivia, República Dominicana, Paraguay y Perú– o con grandes cantidades de pobres rurales, como Brasil y México.

De estos 11 países, nueve tienen más de la cuarta parte de su población identificada como “rural”, y más del 75% de los hogares rurales se dedican al menos parcialmente a actividades agropecuarias.

El estudio reconoce que si bien el mayor desafío en las zonas rurales es identificar los mecanismos de transmisión de la crisis en cada país e identificar las políticas para contrarrestarlos, en todos los contextos es necesario inducir apoyo a las políticas agrarias, en particular las dirigidas a la pequeña agricultura y agricultura familiar.

EL ALCANCE DE LA CRISIS EN EL MEDIO RURAL

“El grado de desconexión de las economías rurales con los distintos mercados de bienes y de factores permite que la crisis afecte en menor medida al campo que a la ciudad”, sostiene el estudio “Crisis y Pobreza Rural en América Latina”. En este sentido, advierte que la principal desventaja de las economías rurales en épocas de bonanza, se convierte hoy en su principal ventaja relativa en época de crisis.

Pero lo anterior no significa que las áreas rurales saldrán ilesas con la actual recesión mundial, señalándose que es posible que aumente la incidencia de la pobreza rural. El estudio destaca que la zona rural de los países estudiados se caracteriza por ser un ámbito de pobreza “dura”, donde más del 20% de los hogares se encuentra en situación de pobreza extrema, sin reducciones significativas en los últimos diez años, y prácticamente en todos los casos, las tasas de pobreza y de indigencia rural superan la tasa nacional (ver tabla). La crisis, puede agravar la situación de muchos hogares pobres y, además, puede empujar a los hogares rurales “vulnerables” –los que están por encima de la línea de la pobreza– hacia una situación de pobreza.

Por otra parte, la disminución de la demanda externa por productos agropecuarios, mineros y del sector industrial (textiles/maquilas, principalmente) se traducirá en menos empleo tanto urbano como rural. Esto puede significar que para distintos segmentos de afectados por los cambios en el empleo, la agricultura se volverá un refugio durante la crisis.

Infórmese más sobre el tema visitando: www.rimisp.org/dtr/crisisypobrezarural

Posteado por: periodistarural | 18 Noviembre 2009

Resumen de políticas: crisis y pobreza rural en América latina

Con la idea de informar a los tomadores de decisiones y encargados de desarrollar políticas, se han elaborado resúmenes de políticas expresamente preparados para mitigar los posibles efectos de la actual crisis en la población rural y en particular en la pobreza rural de México, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Colombia, Brasil, Bolivia, República Dominicana, Paraguay y Perú.

El material se desarrolló en un formato resumido que destaca los principales efectos de la crisis y cuáles serían las formas en que los encargados de desarrollar políticas pueden colaborar en los 11 países que cubre el estudio.

Además de los resúmenes de políticas, se han creado síntesis para los medios de tres temas que surgen de la investigación realizada. Los temas son: El impacto sobre la pobreza rural, impactos sobre la pobreza y remesas en retroceso.

Todo este material lo podrá encontrar en la nueva sección: RESUMEN DE POLÍTICAS CRISIS Y POBREZA RURAL. El nuevo espacio cuenta con espacios dedicados a cada país y una sección para los tres síntesis para medios.

El proyecto “Crisis y pobreza rural en América Latina” es una iniciativa conjunta de Rimisp-Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural, el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Instituto de Estudios Peruanos (IEP). Los estudios en que se basan esta publicación fueron financiados por el Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (www.idrc.ca) a través del programa Dinámicas Territoriales Rurales coordinado por Rimisp. La publicación de los documentos de la serie Crisis y Pobreza Rural ha sido posible gracias a una donación del FIDA.

Visite la sección “Resumen de políticas crisis y pobreza rural” entrando a: www.rimisp.org/dtr/crisisypobrezarural

LOS EFECTOS DE LA CRISIS EN LOS ONCE PAÍSES ESTUDIADOS

Los países analizados fueron seleccionados usando dos criterios: que tuvieran elevados niveles de pobreza rural (incidencia de pobreza superior al promedio de la región) o que fueran países que den cuenta de las mayores cantidades de pobres rurales en la región (Brasil y México).

Los efectos de esta crisis afectarán a los países y a los hogares de menores recursos a través de al menos tres mecanismos:

  • Menores ingresos como consecuencia de las menores oportunidades laborales (resultado de caídas en la demanda o en la inversión, sobre todo en infraestructura);
  • menores ingresos por reducciones en la remesas de migrantes; y
  • reducciones en el gasto público, en particular el gasto social (que puede afectar a los más pobres mediante las disminuciones en sus ingresos o en su consumo).

Los mayores efectos se verán en las zonas urbanas. El grado de desconexión de las economías rurales con los distintos mercados de bienes y de factores permite que la crisis afecte en menor medida al campo que a la ciudad.

Es posible que aumente la incidencia de la pobreza rural. La crisis puede empujar a los hogares rurales «vulnerables» —los que están por encima de la línea de la pobreza— hacia una situación de pobreza, posiblemente con reducciones en la desigualdad rural y en la brecha de pobreza. Son estos hogares los que más dependen de los ingresos laborales dependientes y del dinamismo de los mercados urbanos.

Casi todos los países muestran una caída en los flujos de remesas
. Esta disminución es más importante en los países centroamericanos (El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua) y en República Dominicana, donde el porcentaje de hogares que recibe remesas representa más del 20% de los hogares en los ámbitos nacional y rural, y las remesas constituyen más del 25% de los ingresos del hogar. En los países sudamericanos, el efecto es más moderado.

El mayor impacto negativo es la disminución de la demanda externa por productos agropecuarios, mineros y del sector industrial que se traducirá en menos empleo. Son claros los efectos que se reportan en cada uno de los países sobre el empleo urbano (en el caso del sector industrial y parte del minero) y el empleo rural (en el caso del sector agroexportador y minero), lo que traería consigo cambios en la composición del ingreso rural. Para distintos segmentos de afectados por los cambios en el empleo, la agricultura se volverá un refugio durante la crisis.

Si bien los países en general tienen cuentas fiscales favorables, su capacidad de mantener o incrementar el gasto público para contrarrestar los efectos de la crisis dependerá de la magnitud de la misma y de su duración. La mayoría de los países considera en sus planes anticrisis políticas contracíclicas que incluyen mantener o incrementar el gasto social. La capacidad fiscal y financiera de mantener estas políticas es aún un tema de discusión. Además, es posible que estas políticas se centren en programas para atender a nuevos grupos de pobres, probablemente urbanos antes que rurales.

Posteado por: periodistarural | 16 Noviembre 2009

Huelga contra el hambre

Por Juan de la Puente
Miembro de la Red Prensa Rural
Periodista Diario La República de Perú

La FAO ha roto el libreto de la tolerancia con la pereza de los Estados. Su Director General, Jacques Diouf, ha convocado a una huelga de hambre mundial contra el hambre crónica: él mismo realizará un ayuno de 24 horas hoy sábado, a pocas horas del inicio en Roma de la III Cumbre Mundial sobre la Seguridad Alimentaria. La anterior cumbre, el 2002, fue un engaño: aprobó un compromiso para reducir a la mitad los hambrientos del mundo hasta el 2015, de 800 a 400 millones, a razón de 22 millones por año. Su fracaso es redondo: en siete años los hambrientos han aumentado; son más de mil millones, es decir, el mundo produce 30 millones de nuevos hambrientos por año. La cumbre se realiza cuando los países ricos salvan con el dinero de sus contribuyentes  las empresas  quebradas por el fraude de los capitanes del mercado sin reglas. Los mismos gobiernos, no obstante, solo han abonado US$ 3 mil millones de los 20 mil prometidos para reactivar la agricultura. En realidad, la batalla contra el hambre demanda US$ 44 mil millones anuales pero los recursos disminuyen: en 1980 se destinaba el 17% de los recursos al agro, pero ese porcentaje se ha reducido al 5%. En ese marco, las declaraciones rituales estorban.

El documento “¿Los caminos hacia el éxito?”, difundido esta semana, señala que el éxito de los países que han reducido el hambre se relaciona con: a) un contexto adecuado para promover el crecimiento y el bienestar personal; b) invertir en los pobres extremos, en particular en la zonas rurales; c) asegurar la continuidad de las políticas y evitar los retrocesos; y d) planificar un futuro sostenible. En esta dirección se encuentra el Perú, que ha reducido cinco puntos de pobreza extrema en cuatro años, gracias  a programas de distribución de renta como Juntos y operaciones combinadas como Crecer.

No obstante, ese 12% de pobres extremos entre nosotros, la mayoría de los cuales pasa hambre, es una herida abierta. El hambre es subversiva y antidemocrática. El llamado de la FAO es un grito contra la hipocresía y expresa un giro hacia la acción. De esas hipocresías nacionales recientes, la más odiosa es la de los líderes religiosos fundamentalistas que aspiran a regir sobre el cuerpo de las personas y levantan a la grey contra la ley, pero guardan silencio cómplice frente al hambre y las políticas que la hacen endémica. Como si el hambre no matara el cuerpo.

Este artículo fue publicado el sábado 14 de noviembre en el diario La República, Perú

Fotografía: Canal de FAO en Flickr

fao-blog

 

La Oficina Regional de la FAO y la Agencia de Noticias española EFE están colaborando en una serie de reportajes sobre la seguridad alimentaria en América Latina y el Caribe.

Esta iniciativa forma parte de los esfuerzos por aumentar el nivel de conciencia sobre la crisis alimentaria que atraviesa el planeta, en vista de la próxima Cumbre Mundial sobre la Seguridad Alimentaria, que se llevará a cabo en Roma, del 14 al 16 de noviembre.

La agencia EFE ha elaborado reportajes sobre desafíos relacionados a la promoción de la seguridad alimentaria, destacando acciones ejecutadas en cinco países: Colombia, Guatemala, México, Nicaragua, y Perú.

Los reportajes publicados están disponibles en la siguiente dirección: http://www.rlc.fao.org/es/prensa/colab/efe.htm

En Colombia, un proyecto en el Departamento de Antioquia contribuyó a que miles de agricultores familiares tuviesen acceso a los mercados para vender sus productos bajo la marca “Cosechas del Campo”, y asiste a familias pobres a mantener huertos familiares para su propia alimentación.

En el Corredor Seco de Guatemala, la utilización de buenas prácticas agrícolas y agroforestales han permitido que tres mil familias salven sus cosechas a pesar de la sequía que azotó la zona durante el invierno de este año.

En México, EFE retrató la dura realidad de la región semidesértica de la mixteca, en la cual FAO desarrolla un proyecto para mejorar el acceso al agua, como parte de las acciones del Programa Especial de Seguridad Alimentaria, programa que fue destacado como un caso de éxito en un informe difundido hoy por la FAO, debido a su apoyo a la producción agrícola y al fortalecimiento de la seguridad alimentaria.

El reportaje sobre Nicaragua retrata la situación de las víctimas del huracán Félix, y los esfuerzos que la FAO ha hecho por apoyarlos mediante la entrega de semillas y asistencia técnica.

En Perú, en la región de Ayacucho, el programa de Escuelas de Campo de Agricultores prepara a los campesinos para que mejoren sus cultivos y las condiciones de crianza de su ganado, batallando contra la inseguridad alimentaria a 4 000 metros de altura.

El apoyo directo a los agricultores familiares se complementa con otras acciones que buscan crear y fortalecer las bases institucionales que promueven el derecho a la alimentación. Mediante la Iniciativa América Latina y el Caribe sin Hambre, la FAO ha apoyado la formación del Frente Parlamentario Contra el Hambre, que busca promover leyes de seguridad alimentaria y nutricional, y concretar el derecho a la alimentación por medio de iniciativas legislativas.

Finalmente, en una entrevista dada a EFE, el Representante Regional de la FAO habla de los retos de América Latina y el Caribe en la lucha contra el hambre.

Todos estos reportajes pueden ser re-publicados citando la fuente original: Agencia EFE. Quienes requieran las fotografías en alta resolución, por favor escribir a RLC-Prensa@fao.org

Más información:
Colaboración FAO EFE: http://www.rlc.fao.org/es/prensa/colab/efe.htm

Centro de Prensa de la Oficina Regional de la FAO:
www.rlc.fao.org/es/prensa

Contactos de Prensa
Lucas Tavares: lucas.tavares@fao.org,           (562) 923 2176     
Benjamín Labatut: benjamin.labatut@fao.org,         (562) 923 2174

Entradas antiguas »

Categorías