Posteado por: periodistarural | 6 Noviembre 2009

Inscríbase para el Segundo Diálogo Electrónico 2009

En el marco del ciclo de aprendizaje 2008 sobre “Alza de precios agrícolas: ¿una oportunidad para pequeños productores rurales?” se llevará a cabo el segundo diálogo electrónico desde el 23 al 27 de noviembre de 2009. El objetivo es analizar, discutir y reflexionar críticamente sobre las repercusiones de la volatilidad de precios de productos e insumos agrícolas en los pequeños productores que cuentan con recursos limitados.

Este será el último diálogo para el ciclo de aprendizaje social 2008 que proveerá de información importante para la reflexión de las sistematizaciones y la elaboración de sus informes finales.

Inscríbase para participar en el Segundo Diálogo Electrónico 2009 “Variación de precios y estrategias de los pequeños productores rurales”  o enviando un correo a altorres@rimisp.org con las palabras DIALOGO ELECTRÓNICO.

chorlavi

Más información en: www.grupochorlavi.org/blog

Posteado por: periodistarural | 4 Noviembre 2009

Materias Primas Agrícolas, A La Baja

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Por Juan Carlos Domínguez
Miembro de la Red Prensa Rural
Periodista Diario El Tiempo de Colombia

Todo lo que sube tiene que caer. Eso es lo que están demostrando los precios de las materias primas agrícolas (commodities) como el maíz, el trigo y la soya, tres productos de los que Colombia es importador neto.

Sus cotizaciones en la Bolsa de Granos de Chicago, la más grande del mundo, y de referencia para los importadores, han mantenido una tendencia permanente hacia la baja desde septiembre del 2008, cuando estalló la crisis financiera internacional.

En cuanto al maíz, es poco lo que ha variado su precio durante este año, pues con referencia al primer día del año, ha bajado su precio en siete dólares.

El trigo también ha reportado una caída importante del 82,5 por ciento entre marzo del 2008 y el cierre de la bolsa, ayer. Ha sido tal su merma, que en Colombia ya se le pidió a los panaderos que reconsideren un ‘renacimiento’ para el pan de 100 pesos.

Para el caso de la soya, materia prima para los alimentos balanceados y los aceites de cocina, su merma en el precio ha sido del 40 por ciento. Sin embargo, tras las heladas en el centro de los Estados Unidos, se prevé que lo precios registren nuevas alzas.

Esta artículo fue publicado en el Diario El Tiempo de Colombia.

Crédito fotografía: Everdaniel / Flickr

Posteado por: periodistarural | 30 Octubre 2009

Tecnología agrícola ayuda a bajar pobreza

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Un informe preliminar de un estudio elaborado por el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IDIES) de la Universidad Rafael Landívar señaló que el acceso a la tecnología agrícola permitió que las condiciones de vida mejoraran para cientos de personas en San Manuel Chaparrón y Monjas, Jalapa; y El Progreso y Santa Catarina Mita, Jutiapa. 

Wilson Romero, director de investigaciones del IDIES, afirmó: “En estas regiones es impresionante porque la pobreza se redujo en 22 por ciento, en promedio”. 

El documento, que será presentado en forma oficial la próxima semana, agregó que el factor principal fue la inversión en tecnología agrícola, infraestructura, comunicaciones y la cercanía con centros económicos, como las cabeceras departamentales y el mercado de El Salvador. 

Jutiapa y Jalapa han sido los departamentos que más consumo y desarrollo han logrado fuera de la capital durante los últimos 10 años. 

Romero afirmó que en esos departamentos los productores habilitaron seis pozos, y con ello riegan cultivos en forma permanente. 

Otro elemento fue el papel de las políticas públicas de los gobiernos locales, ya que han permitido la continuidad de los proyectos, capacitación y educación. 

La investigación del IDIES señaló que en esos municipios los alcaldes han ganado de tres a cuatro períodos consecutivos. 

CASO OPUESTO 

En Alta Verapaz, la pobreza de algunas aldeas aumentó 1 por ciento en la última década y media, lo que se atribuyó a desigualdades sociales, falta de acceso a tecnología agrícola, comunicaciones, infraestructura, escasos microcréditos y ruptura de la cadena de valor de productos. 

El estudio tuvo como base el censo de población efectuado en 1994 y el 2002 y la Encuesta de Ingresos Familiares e Ingreso y la Encuesta de Condiciones de Vida, de 1998 y 2006. 

La reducción de los niveles de carencia en el suroccidente del país se explica por la captación de remesas familiares. 

“Ha habido mejoras en el combate a la pobreza en esa región y eso se explica al factor remesas”, declaró Miguel von Hoegen, director del IDIES. 

ZONAS AGRÍCOLAS  

Marco Antonio Paxtor, presidente de la Federación Agrícola de Guatemala (Fasagua), afirmó que esas zonas del suroriente cambiaron el cultivo de frijol y maíz por el de tomate y chile pimiento. 

Explicó: “El 90 por ciento de la producción de tomate y chile proviene de estas regiones, y las buenas prácticas de cultivo y los precios han mejorado la calidad de vida de los habitantes”. 

Rodolfo Castillo, director ejecutivo de la Asociación Gremial de Productores Rurales, refirió: “La tecnología agrícola ha permitido que varias zonas logren erradicar la pobreza y mejoren sus ingresos y consumo”. 

Expuso que desde que EE. UU. abrió su mercado de tomate y chile, los productores del suroriente se beneficiaron por haber contado con la tecnología y la variedad de especies.

Este artículo fue publicada el 22 de octubre en el Diario Prensa Libre de Guatemala.

Crédito fotografía: PESA Centroamérica

proterritorios

Por Rafael Echeverri, Secretario Técnico Proterritorios.

Columna de opinión publicada en el cuarto número de la Revista Equitierra

La gestión de lo rural en Iberoamérica se ha enfrentado en los últimos años a grandes e importantes cambios que han determinado nuevos modelos de desarrollo para los territorios rurales. La incorporación de visiones más integrales ha permitido ver los territorios rurales desde paradigmas propios de procesos como la autogestión, la corresponsabilidad, el desarrollo sostenible y la competitividad territorial. 

Los notables avances en desarrollos legislativos y la construcción de marcos normativos e institucionales para una nueva forma de gestión territorial, así como los avances conceptuales y metodológicos que constituyen saberes y capacidades, han generado una oferta rica, complementaria e intercambiable entre los países, fortaleciendo la gestión pública de lo rural a nivel local y los procesos de cooperación a nivel global. 

Respetando la identidad propia de cada país y de sus territorios rurales, existen al menos cuatro rasgos comunes en el desarrollo de esta innovadora gestión pública en la región: 

• la articulación de políticas en entornos territoriales
• la integración de encadenamientos espaciales productivos
• la participación y corresponsabilidad de los actores territoriales
• y la reforma y el fortalecimiento institucional. 

En este contexto, la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Gobierno, celebrada en octubre de 2008 en San Salvador, creó el programa Proterritorios, integrado por once países: España, México, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Panamá, Chile, Perú, Bolivia y Brasil. El programa busca mejorar la calidad, la eficiencia y el impacto de las políticas y el gasto público, por medio de procesos de desarrollo de capacidades en gestión territorial en las instituciones, organizaciones sociales, actores y agentes públicos, condensando en su plan de acción las nuevas posibilidades que los avances en gestión territorial han proporcionado al campo de lo rural. 

Entre los principios rectores del programa están la valoración de las experiencias y conocimientos de los países miembros, el compromiso con la integración y unidad internacional, la construcción de mecanismos de acción conjunta en los escenarios internacionales que lo requieran, la integración de la agenda de cooperación internacional con las agendas nacionales de gestión territorial, y el liderazgo y participación de los gobiernos en la orientación y dirección del Programa, promoviendo el contacto directo entre instituciones, técnicos, actores territoriales y académicos de estos países. 

Proterritorios ha establecido tres componentes programáticos, para cada uno de los cuales contempla un portafolio de proyectos. El primero apunta a la gestión del conocimiento, la investigación y la sistematización de las experiencias de cada país miembro; el segundo está orientado al desarrollo de capacidades en formación con programas de educación superior, cursos de formación y desarrollo de capacidades en gestión territorial y pasantías de apoyo territorial; y el tercero se refi ere a la conectividad e integración entre los países miembros, fundamental para la cooperación internacional. Para esto se adelantan estrategias de comunicación y el diseño de un campus y una comunidad virtual. 

Un programa de esta naturaleza requiere de una enorme voluntad política y cuenta ya con los importantes avances que la gestión de lo rural ha tenido en los últimos años en los países de la región. Estos esfuerzos no carecen de grandes desafíos, por todo lo que implica el trabajo intergubernamental de este conjunto de países, las diferencias claras en las dinámicas de cada territorio rural y las estructuras tradicionales que ven a lo rural desde perspectivas de marginalidad y compensación. En este sentido, Proterritorios se enfrenta a desafíos administrativos, financieros, en la interlocución de las estructuras técnicas en cada país y en la articulación propia de la cooperación iberoamericana. 

Lo que el Programa representa para la gestión pública de hoy es un claro ejemplo de que lo local tiene una gran incidencia en lo global y que los países no se adentran solos en la innovación de sus políticas públicas. La cooperación es un mecanismo central para el desarrollo de nuestros países y los esfuerzos deben concentrarse en fortalecer las estructuras internas a la vez que se abren espacios de corresponsabilidad en todos los niveles territoriales.

Los invitamos a leer el cuarto número de la Revista Equitierra entrando a:
www.rimisp.org/equitierra


Fotografía: Neil Palmer (CIAT)

Posteado por: periodistarural | 15 Octubre 2009

Institucionalidad agropecuaria para el largo plazo

institucionalidad-agropecuaria

Por Martín Piñeiro, Director del Grupo CEO, Argentina.

Columna de opinión publicada en el cuarto número de la Revista Equitierra

Durante las dos últimas décadas, en la mayoría de los países de la región se ha debilitado la institucionalidad agropecuaria y rural. Pocos países han desarrollado los marcos normativos necesarios para enfrentar los viejos y nuevos desafíos en este ámbito, y pocos tienen las instituciones públicas y las organizaciones privadas necesarias para implementar las políticas requeridas. Esta situación se agrava por los profundos cambios de los últimos 20 años en la economía mundial, y en el sector rural en particular. A esto se suma la profunda y multifacética crisis mundial actual, que no es solo económica, sino también financiera, alimentaria y ambiental. 

En este contexto, las preocupaciones sobre la seguridad alimentaria, la pobreza rural y el desarrollo de una agricultura sustentable han recobrado una importancia crucial y están recibiendo gran atención de los gobiernos de la región. Las respuestas en términos de políticas públicas han sido importantes. Países como Argentina y algunos de Centroamérica han levantado nuevas barreras al comercio, con mayores aranceles y salvaguardias a las importaciones, o impuestos o restricciones administrativas a las exportaciones. Algunos han aumentado el crédito y los incentivos a la producción y unos pocos están definiendo nuevas normativas sobre seguridad alimentaria. En general, estas respuestas tienen una visión de corto plazo y apuntan a mitigar los impactos de la crisis económica mundial. Pocos países, como Brasil y México, han progresado en definir marcos normativos amplios que intentan construir una institucionalidad agropecuaria más compleja y funcional. 

No obstante, todavía falta una reflexión profunda y conceptual sobre el nuevo estilo de desarrollo y las políticas públicas que permitirían enfrentar con éxito las nuevas condiciones de largo plazo del contexto internacional, y sobre cómo reconstruir una institucionalidad agropecuaria capaz de implementar dichas políticas. Esta reflexión debe comenzar por entender el proceso que nos ha llevado a la institucionalidad agropecuaria actual y luego plantearse los siguientes cuatro temas centrales: 

1. La creciente importancia de la globalización, es decir, la interdependencia que existe entre los países de la región y de esta con el resto del mundo a través del comercio, los flujos financieros, la innovación tecnológica, las externalidades negativas asociadas al cambio climático y, finalmente, la seguridad alimentaria mundial. Una nueva institucionalidad debe ser capaz de internalizar estas nuevas interconexiones globales y pensar estratégicamente dentro de esta nueva realidad. 

2. La naturaleza y atributos de la institucionalidad a construir. Hemos visto tanto las exageraciones y errores del Estado omnipresente de los años 70 como las deficiencias del Estado ausente en los 90. El objetivo es recrear una institucionalidad agropecuaria con capacidad de pensamiento estratégico y prospectivo, que articule al sector público con la sociedad civil, que regule en forma eficaz el funcionamiento del mercado, y que participe en forma eficiente en la implementación de políticas y acciones dirigidas a la distribución del ingreso y la mitigación de la pobreza. Algunos autores han propuesto un Estado “estratégico-relacional” capaz de cumplir estas funciones en un marco de alta legitimidad social y permanente coordinación y cooperación con la sociedad civil. 

3. Los límites y mandatos específicos de la institucionalidad agropecuaria. En la evolución de los organismos del sector se fueron agregando funciones y responsabilidades que exceden los instrumentos a su disposición. Un ejemplo es la responsabilidad que se les ha adjudicado en la mitigación de la pobreza rural, que excede la capacidad de acción de la institucionalidad agropecuaria y requiere la intervención de otras áreas del sector público. Por el contrario, la institucionalidad agropecuaria no tiene la ingerencia que debería tener en la definición de políticas y programas para el funcionamiento de las cadenas de valor agropecuarias y que afectan, de manera directa, la distribución del ingreso, el empleo y la pobreza en los territorios rurales. Ejemplos de esto son la agroindustria y la política comercial. 

4. La importancia de articular el diseño e implementación de las políticas y programas del ámbito agropecuario y rural, y de incorporar una visión de territorios rurales como ámbito de aplicación de dichas políticas. Esto requiere articulación y coordinación de las políticas a nivel nacional, una amplia participación de los gobiernos y comunidades locales en el diseño e implementación de las políticas, y un mayor nivel de descentralización.

Los invitamos a leer el cuarto número de la Revista Equitierra entrando a:
www.rimisp.org/equitierra


Fotografía: Galería fotográfica jvargas en Flickr

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